Aquí puedes encontrar una selección de los hallazgos paleontológicos mas destacados descubiertos hasta la fecha.

Conífera fósil encontrada en el municipio de Igea.
Este tronco fósil data del Secundario (Cretácico Inferior) hace 120 millones de años. Sus dimensiones son de 10 metros de longitud y tiene un diámetro de 40 centímetros en la base que se reduce hasta 20 centímetros en la parte alta. Clasificado como una especie nueva, recibió el nombre de Dadoxylon riojense.
Fue encontrado en Abril de 1986 por un pastor, Félix Sáez Arnedo y está situado a aproximadamente 7 km. de Igea, en dirección Cornago.

Hypsilophodon fue un dinosaurio pequeño, de unos 2,3 metros de longitud y unos 70 kilogramos de peso. Su altura no superaría los 1,2 metros. La forma del esqueleto indica una constitución liviana y ágil, diseñada para la velocidad y bípeda. Los restos fósiles de un nido cuidadosamente construido sugieren que este animal anidaba e incubaba sus huevos.
A pesar de haber existido en el Cretácico (el último de los períodos en los que los dinosaurios dominaron la Tierra) Hypsilophodon presenta una cierta cantidad de aspectos singularmente primitivos, tales como los dientes de la parte anterior de la mandíbula los cuales eran triangulares, en contraposición la mayoría de los herbívoros del período presentaba cierta especialización dental, que se manifestaba en la pérdida parcial o total de la dentadura frontal. Asimismo Hypsilophodon poseía cinco dígitos en las extremidades superiores y cuatro en las inferiores.
En Igea se han encontrado varios restos de estos dinosaurios, incluido el ejemplar fosilizado más completo de España, hallándose 74 piezas óseas.

El Baryonyx medía entre 8,5 metros de largo y unos 5 de alto. Probablemente pesaba alrededor de 1,7 toneladas.2 aunque los análisis de los huesos sugieren que el ejemplar de Wealden aún no había terminado de crecer en el momento de la muerte, pudiendo llegar a medir 10 metros de largo y a pesar 2 toneladas. El Baryonyx es un terópodo muy inusual. La estructura de su pelvis sugiere que era bípedo cuando se desplazaba de un lugar a otro. Sin embargo, sus miembros delanteros eran absurdamente largos para un terópodo, sugiriendo que pasaba mucho tiempo sobre sus cuatro extremidades. Al igual que los dromeosáuridos, el Baryonyx tenía un par de grandes garras curvas, de alrededor de 35 centímetros, pero al contrario que éstos, no se situaba en los pies, sino en las manos. La estructura ósea sugiere la existencia de una poderosa musculatura en las extremidades anteriores, mucho mayor que en la mayoría de los terópodos.
El largo cuello era muy poco flexible y no tenía la forma en S de muchos otros terópodos. El cráneo se insertaba en un ángulo agudo y no recto, como es común en dinosaurios similares. Las grandes mandíbulas eran singularmente cocodrilianas en aspecto y tenían 96 dientes, el doble que la mayoría de sus parientes. 64 de estos dientes se situaban en la mandíbula inferior y 32, más largos, en la superior. Es posible que el hocico presentase una pequeña cresta. La mandibúla superior tenía un ángulo agudo cerca del hocico, una característica vista en cocodrilos que ayuda a evitar que la presa se escape.